Él Nos Dio las Escrituras: Los Fundamentos de la Interpretación: Los Enfoques del Significado

INTRODUCCIÓN

En algún momento u otro, todos hemos oído a personas que están en desacuerdo acerca del significado de un pasaje de la Biblia. A menudo estas conversaciones terminan de una manera similar. Una persona dice, "Bueno, tu interpretación es sólo tu opinión." Pero la otra persona responde, "No, no es sólo mi opinión, es un hecho." Estos comentarios reflejan una de las preguntas más fundamentales en la interpretación bíblica: Cuando leemos un pasaje de la Biblia y llegamos a una conclusión acerca de lo que significa, ¿Es nuestra conclusión un hecho objetivo, una opinión subjetiva, o es algo entre estas dos?

Esta es la cuarta lección en nuestra serie Él Nos Dio las Escrituras: Los Fundamentos de la Interpretación, y la hemos titulado "Los Enfoques del Significado." En esta lección, veremos algunas de las principales maneras en las que los intérpretes han identificado y descrito el significado de las Escrituras.

A medida que comenzamos a hacer preguntas sobre el significado de pasajes que encontramos en la Biblia, será útil comenzar haciendo una distinción básica entre los objetos de conocimiento y los sujetos de conocimiento. Los objetos de conocimiento son las cosas que tratamos de entender. Y estos objetos pueden ser abstractos, como las ideas o pueden ser concretos como las personas o lugares.

Por ejemplo, los biólogos estudian objetos como plantas y animales, y los músicos estudian objetos como la música o instrumentos musicales. En contraste los sujetos de conocimiento son las personas que hacen el estudio. En el campo de la biología, los biólogos son los sujetos de conocimiento. Y en el campo de la música, los músicos son los sujetos de conocimiento.

Por lo tanto cuando interpretamos la Biblia, nosotros somos los sujetos, porque somos los que hacemos la interpretación. Y el objeto de nuestro estudio es la Biblia, porque eso es lo que estamos tratando de interpretar.

Ahora, es fácil ver que todo tipo de entendimiento humano involucra tanto a los objetos como a los sujetos de conocimiento. Pero ¿Cómo trabajan juntos los objetos y sujetos en la búsqueda del conocimiento?

Bueno, con frecuencia es útil hablar acerca de tres enfoques principales para entender los objetos y sujetos del conocimiento humano. Primero, algunas personas tienden hacia un enfoque al que llamamos objetivismo. El objetivismo cree que bajo las circunstancias correctas, es posible llegar a un conocimiento objetivo o imparcial. Segundo, otras personas tienden hacia un enfoque llamado subjetivismo. El subjetivismo cree que nuestro conocimiento está siempre influenciado por nuestros prejuicios personales, haciendo imposible la objetividad imparcial. Y tercero, algunas personas han encontrado un punto medio al que podemos llamar dialogismo. Éste enfoque enfatiza el "diálogo" constante o interacción entre la realidad objetiva y nuestras perspectivas subjetivas.

Estos tres enfoques han sido usados en la interpretación bíblica, por lo tanto al considerar el significado de las Escrituras en esta lección, prestaremos atención a cada uno de estos enfoques mientras tratamos de responder la pregunta: ¿Es nuestra comprensión del significado de un pasaje bíblico, objetiva, subjetiva o dialógica?

En esta lección, veremos cada uno de estos tres enfoques del significado. Primero, consideraremos el enfoque objetivo. Segundo, observaremos el enfoque subjetivo. Y tercero, exploraremos el enfoque dialógico. Comencemos con el enfoque objetivo del significado de las Escrituras.

OBJETIVO

Todos nos hemos encontrado con personas que tienen opiniones sobre tal o cual tema, pero no tienen la capacidad de apoyar lo que creen con hechos objetivos. Por supuesto, lo mismo sucede cuando interpretamos la Biblia.

No hay escasez de opiniones sobre lo que significan muchos pasajes bíblicos, pero la gran mayoría de personas ni siquiera tratan de apoyar sus interpretaciones con hechos objetivos. Simplemente afirman lo que creen que un pasaje bíblico significa y lo dejan en eso. Cuando nos encontramos con este problema, puede ser muy frustrante, y puede causar que anhelemos que el entendimiento de las Escrituras sea al menos en parte objetivo. Desde los siglos diecisiete y dieciocho en Europa, el objetivismo tuvo gran influencia en la interpretación bíblica. En esencia, los académicos han creído que ellos pueden interpretar las Escrituras imparcialmente, y que pueden saber su significado con relativa certeza. La mayoría de los objetivistas no argumentan que podemos remover todos nuestros prejuicios personales cuando interpretamos la Biblia. Pero creen que podemos evitar que estos afecten nuestras interpretaciones, y así podemos llegar a un verdadero entendimiento de las Escrituras. Por ejemplo, todos sabemos el primer versículo de la Biblia, Génesis 1:1, que dice:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. (Génesis 1:1)

La mayoría de la gente estará de acuerdo que es relativamente fácil entender el significado básico de este pasaje. Por lo menos, podemos decir con confianza que esto significa que "Dios creó todo."

Cuando los objetivistas dicen que Génesis 1:1 significa que "Dios creó todo." Ellos creen que entienden el verso sin prejuicios. Por lo tanto, tienden a pensar que todo el que rechaza su interpretación simplemente no está de acuerdo con un hecho evidente.

Ahora, ¿Por qué tantos intérpretes bíblicos han seguido este enfoque en el significado de las Escrituras? Y ¿Cuáles han sido los resultados del objetivismo en la hermenéutica bíblica? Para responder estas preguntas, investigaremos el enfoque objetivo para la interpretación de dos maneras. Primero, veremos el trasfondo filosófico y cultural de estos enfoques. Y segundo, mencionaremos su influencia en la interpretación bíblica. Comencemos observando el trasfondo del enfoque objetivo para la interpretación.

Trasfondo

El objetivismo puede ser identificado con la corriente más prominente en la filosofía moderna — a esta corriente la llamaremos racionalismo científico. René Descartes, quien vivió entre los años 1596 al 1650, con frecuencia es llamado el padre del racionalismo moderno, porque él promovió la razón como el supremo juicio de la verdad.

Desde su punto de vista, cosas como la religión, la tradición, las creencias, las intuiciones y las supersticiones, confunden nuestro pensamiento y esconden la realidad objetiva de nosotros. Pero Descartes insistió en que la confianza en el pensamiento lógico riguroso libera a los seres humanos de la confusión y nos capacita para descubrir la verdad objetiva.

El racionalismo científico también fue afectado por el desarrollo en las ciencias naturales. Francis Bacon, quien vivió entre los años 1561 al 1626, es a menudo llamado el padre de la ciencia moderna porque él aplicó el pensamiento lógico racional hacia el estudio del mundo físico. De hecho, Bacon promovió la idea de que una ordenada investigación empírica — a lo que con frecuencia llamamos "Método Científico — restringe la subjetividad humana, capacitándonos para ganar un entendimiento objetivo del mundo que nos rodea.

El racionalismo científico era tan influyente que casi todo los campos de estudio desde el siglo diecisiete hasta mediados del siglo veinte adoptaron esta perspectiva. Incluso disciplinas como la religión y la teología han sido vistas a través del análisis científico racional. Por supuesto, los conceptos de racionalidad y ciencia, han cambiado en una variedad de formas a lo largo de los siglos. Pero la suposición fundamental del objetivismo se ha mantenido igual, específicamente: siguiendo el análisis científico racional, podemos llegar a un conocimiento objetivo.

En el siglo veinte, el objetivismo moderno fue llevado al extremo por una amplia perspectiva filosófica conocida como estructuralismo. En pocas palabras, los estructuralistas trataron de usar la objetividad racional y científica para obtener un entendimiento exhaustivo de todo lo que estudiaron — incluyendo la sociología, el arte, el lenguaje y la literatura. Su afán hacia la objetividad en la interpretación de la literatura fue tan extrema, que los estructuralistas excluyeron toda consideración que mostrara cualquier elemento de subjetividad. Las intenciones de los autores, las necesidades de la audiencia original, y las opiniones de los lectores modernos se pensaban que eran demasiado subjetivas para el análisis racional científico. Pero los estructuralistas estaban convencidos que el análisis riguroso racional podía proveerles con un entendimiento objetivo de los textos que ellos interpretaron.

Dios nos encuentra como personas completas. Él ha hecho cada aspecto de nosotros, por lo tanto él ha hecho nuestras mentes, nuestra intuición, nuestras emociones. Él hizo todo eso, y él quiere que respondamos en amor con todo nuestro corazón, alma, fuerza y mente, esto es ocupar cada aspecto de nosotros. Una lectura intelectual y limitada de las Escrituras no es suficiente, y una lectura emocional o intuitiva limitada no es suficiente. Tenemos que responder con todo lo que hay en nosotros. Eso es lo que Dios nos está pidiendo. Y también es verdad que el pecado afecta tanto nuestra mente como nuestra intuición. Así que el Señor nos ha provisto para que podamos corregir una con la otra, las personas pueden intuitivamente inclinarse hacia alguna idea y leer las Escrituras y decir, "Honestamente, cuando aplico esto a mi mente, puedo ver que mi intuición necesita corrección." Y viceversa, a veces tengo ideas intelectuales y necesito decir esto es más grande que eso. Y el sentido intuitivo puede advertirme, tal vez, es mejor que estés alejado de esta idea porque no es bíblica. [Dr. Vern Poythress]

Habiendo visto el trasfondo cultural y filosófico del enfoque objetivo del significado, dirijamos nuestra atención a la influencia que el enfoque objetivo ha tenido en la interpretación bíblica.

Influencia

El objetivismo científico racional ha influenciado la interpretación bíblica de dos formas básicas. Primero, nos ha dirigido a lo que hemos llamado estudios bíblicos críticos. Y segundo, también ha influenciado los estudios bíblicos evangélicos.

Los académicos críticos normalmente proponen que la mejor manera para evaluar las Escrituras, es por medio de la investigación racional, como aquella utilizada por la ciencia, la arqueología y la historia. Tristemente, los académicos críticos a menudo no reconocen las limitaciones de este tipo de investigaciones, por lo que terminan rechazando muchos de los reclamos y enseñanzas de las Escrituras.

A diferencia de los académicos críticos, los evangélicos insisten que las Escrituras son absolutamente ciertas y autoritarias, y que todos los hallazgos científicos en última instancia deben estar sujetos a su enseñanza. Esto no significa que no podamos aprender cosas importantes acerca de la Biblia a través de la ciencia, la arqueología y la historia. Usadas correctamente y en sumisión a la autoridad bíblica, la razón y los enfoques científicos son herramientas muy útiles para encontrar sentido en la Biblia. Y los puntos de vista de estas disciplinas usualmente nos ayudan a entender esos aspectos de las Escrituras que relacionan la información científica, arqueológica e histórica. Pero estas disciplinas nunca deben ser usadas para rechazar las afirmaciones y enseñanzas de las Escrituras.

Todo el que estudia la Biblia tiene algún enfoque de interpretación. Es una cuestión de si estamos consientes del enfoque que usamos y si pensamos las preguntas que hacemos de las Escrituras y cómo encontramos las respuestas. Aliento a las personas que están comenzando a estudiar y a entender la Biblia a tener algún tipo de enfoque que sigan regularmente, así como tipos de preguntas que ellos hagan de cada pasaje. Es importante decir que la interpretación bíblica no es una ciencia; es un arte. Y no es que si hacemos las preguntas correctas podremos entender el completo significado del texto bíblico. Así que creo que conforme pasa el tiempo, aprendemos no sólo a seguir ciegamente un enfoque sino también a estar abiertos al liderazgo del Espíritu Santo en la interpretación de cada pasaje particular de las Escrituras. [Dr. Philip Ryken]

Cuando empleamos una rigurosa metodología en la interpretación bíblica, es una ventaja ya que eso nos mantiene honestos. Nos impide ser muy casuales o inapropiadamente informados cuando vamos a las Escrituras… Una buena base metodológica nos lleva a comprender mejor nuestra materia, y fomenta la diligencia y la atención. Al mismo tiempo, el rigor metodológico, puede dirigirnos en ocasiones a, no permitir que lo bíblico diga lo que está diciendo. Esto nos puede llevar a interpretaciones reducidas. Uno de mis ejemplos favoritos de esto es Juan 13, la historia del lavado de los pies. Si abordamos esto con el tipo de metodología inductiva que la mayoría de nosotros hemos aprendido a lo largo del tiempo, es muy fácil concluir que el pasaje de Juan 13 es simplemente una lección de servicio. Pero entre más considero este pasaje en todo el contexto de Juan y junto con el canon como un todo, más convencido estoy de que Juan 13 en realidad es una dramatización del mismo arco histórico que Pablo presenta en Filipenses 2 donde dice, " Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo … haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo … para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor." Tenemos en ambos pasajes un arco histórico de la gloria previa al despojamiento y servicio, y entonces un subsecuente regreso, y una subsecuente exaltación. Es como lo que Pelikan habla acerca de la Cristología de la preexistencia, la Kénosis y la exaltación. Y en el texto de Juan hay pistas que nos guían al punto, pero son sutiles. Por eso creo que es importante que cuando leemos la Biblia, siempre tengamos en mente que la metodología es un medio para un fin. No es un fin en sí mismo. Y por lo tanto la meta es entender correctamente las Escrituras. Ese es siempre el punto. [Dr. Carey Vinzant]

Los enfoques objetivos del significado nos pueden ayudar en muchas maneras. Tienen el beneficio de extraer la razón y los enfoques racionales de interpretación pueden ayudarnos a interpretar la Biblia de manera cuidadosa y responsable. Pero tan valioso como este enfoque de interpretación puede ser, siempre debemos recordar que en última instancia sólo Dios es objetivo en su conocimiento, porque no hay nada oculto de su vista. Por más que tratemos, los seres humanos nunca podremos ser completamente objetivos; Investigadores completamente imparciales de los hechos. Así que, sin perder de vista los beneficios del enfoque objetivo, necesitamos una comprensión más amplia de lo que conlleva el descubrimiento del significado de las Escrituras.

Con el entendimiento del enfoque objetivo del significado, en mente, dirijamos nuestra atención al enfoque subjetivo.

SUBJETIVO

Hay muchos tipos de subjetivismo. Pero en general, podemos decir que los subjetivistas reconocen que los seres humanos y el mundo, especialmente en asuntos de fe, a menudo son demasiado complejos para ser discernidos por el racionalismo científico. Por ende, su búsqueda del significado típicamente se basa en gran medida en facultades personales como la intuición y las emociones. Por ejemplo, en Juan 13:34 y 35, Jesús dio esta instrucción:

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. (Juan 13:34-35)

Por un lado el mandamiento de Jesús es relativamente obvio: se supone que debemos amarnos unos a otros. Pero diferentes personas tienen diferentes ideas de lo que es el amor.

Un objetivista podría mirar a través de las Escrituras y encontrar lo que es el amor. Pero un subjetivista podría estar más inclinado a definir el amor en sus propios términos, y actuar de acuerdo con esa definición.

Nuestra discusión del enfoque subjetivo del significado, se parecerá a nuestra discusión del enfoque objetivo. Primero, tocaremos el trasfondo filosófico y cultural del enfoque subjetivo. Y segundo, mencionaremos algunas de sus influencias sobre la interpretación bíblica. Comencemos con el trasfondo del enfoque subjetivo para la interpretación.

Trasfondo

El subjetivismo moderno ganó importancia, en parte como respuesta al objetivismo de la Ilustración de los siglos diecisiete y dieciocho.

Filósofos como David Hume, el escéptico escocés que vivió desde el año 1711 al 1776, argumentaron que la razón y el estudio científico no podían dirigirnos a un conocimiento objetivo acerca del mundo. Hume y otros, creían que nuestras emociones, deseos y categorías mentales siempre influenciaban nuestro pensamiento, haciendo que la objetividad imparcial fuera imposible.

El filósofo alemán Immanuel Kant, quien vivió entre los años 1724 al 1804, también hizo tremendas contribuciones al pensamiento subjetivo. Kant argumentó que no podemos conocer la realidad objetiva como es realmente; nunca podremos conocer un Ding an sich, o "una cosa en sí misma." Él creía que sólo podemos percibir el mundo como se nos presenta, y entonces procesar nuestras percepciones a través de categorías racionales o conceptos que ya existen en nuestras mentes. Kant concluyó que lo que comúnmente llamamos "conocimiento del mundo" siempre envuelve tanto nuestra percepción empírica como nuestros conceptos mentales.

Después de Hume y Kant, los enfoques subjetivos del significado continuaron desarrollándose en el siglo diecinueve a través de movimientos como el romanticismo. Los románticos y aquellos que les siguieron argumentaron que las expresiones como la poesía, el drama, la música y las artes visuales proveían un entendimiento de la realidad que podía ser muy superior a un discurso científico o racional. Ellos también insistieron que el racionalismo tuvo un efecto deshumanizador porque devalúa características humanas importantes como la intuición y la emoción. Y así, insistieron que los intérpretes, deberían confiar en sus propias características humanas personales, cuando interpretan un texto.

El enfoque subjetivo del significado, cambió nuevamente a finales del siglo veinte, en un movimiento conocido como post-estructuralismo. Teóricos franceses como Jean-Francois Lyotard, Jacques Derrida, Michel Foucault y muchos otros más, rechazaron la objetividad del estructuralismo del siglo veinte. De hecho, muchos se alejaron tanto del objetivismo que rechazaban toda esperanza de objetividad. Enfatizaron que las demandas objetivas del conocimiento no eran confiables porque estaban demasiado limitadas e influenciadas por los prejuicios subjetivos, los sentimientos y las creencias del momento.

Por otra parte, muchos post-estructuralistas estaban de acuerdo con el filósofo alemán del siglo diecinueve Friedrich Nietzche, así como una serie de existencialistas del siglo veinte, quien dijo que todas las afirmaciones del conocimiento son los principales intentos de imponer los prejuicios de una persona o grupo a otros. Algunos de ellos inclusive ampliaron estas ideas al arte y a la literatura argumentando que incluso la interpretación artística es un juego de poder para lograr el dominio social.

En nuestros días, el subjetivismo se ha extendido, sobre todo en la interpretación del arte y la literatura. Los intérpretes subjetivistas argumentan que dado que no podemos descubrir la comprensión objetiva del mundo que nos rodea, entonces el significado del arte y la literatura, incluyendo la Biblia, debe ser ubicada dentro de nosotros. Así que, en lugar de hablar del significado objetivo en el arte y la literatura, los subjetivistas hablan de como la música, la pintura, los libros y similares son vistas por diferentes culturas, grupos étnicos, clases económicas, géneros y así sucesivamente. Y están particularmente interesados en cómo estos diferentes grupos usan el arte y la literatura en servir a sus diferentes agendas sociales.

Ahora que hemos analizado el trasfondo histórico del enfoque subjetivo del significado, estamos listos para considerar su influencia en la interpretación bíblica.

Influencia

Lo ideal es que los seguidores de Cristo no permitan que las corrientes culturales que los rodean influyan su manera de interpretar la Biblia. Pero en realidad, ninguno de nosotros puede escapar completamente los efectos de la cultura cuando usamos la hermenéutica bíblica. En décadas recientes, el subjetivismo hermenéutico ha ido más allá de los confines de las discusiones académicas y se ha vuelto tan común que encontramos más y más personas que insisten que las afirmaciones no son más que opiniones subjetivas de carácter personal. Y esto es especialmente cierto en cuestiones de fe y de la Biblia. Por esta razón, todos necesitamos estar más conscientes de las maneras en las que el subjetivismo ha influenciado la interpretación bíblica en nuestros días.

Al igual que el objetivismo racional científico, el subjetivismo ha influenciado a ambos, los estudios bíblicos críticos y a los estudios bíblicos evangélicos. Los académicos bíblicos críticos influenciados por el subjetivismo con frecuencia sostienen que ningún significado objetivo puede ser encontrado en un texto bíblico. Así que, en lugar de enseñar a sus estudiantes a descubrir el significado original de las Escrituras, ellos alientan a crear su propio significado mediante el uso de las Escrituras para satisfacer sus propios propósitos. Algunos incluso sostienen que esto es exactamente lo que los escritores del Nuevo Testamento hicieron cuando interpretaron el Antiguo Testamento. Ellos creen que los escritores del Nuevo Testamento no se preocuparon por lo que los textos del Antiguo Testamento significaban en un sentido objetivo, y que los autores del Nuevo Testamento se refirieron principalmente a como éste podía ser usado para promover sus creencias cristianas. Y los intérpretes subjetivistas críticos argumentan que nosotros debemos hacer lo mismo — que no nos deberíamos preocupar por el significado objetivo de las Escrituras, y que deberíamos usar la Biblia para promover nuestras propias agendas sociales, políticas y religiosas.

En contraste con los estudios bíblicos críticos, los estudios bíblicos evangélicos principalmente han evitado las perspectivas subjetivas extremas. Por lo menos en algunos principios, los evangélicos generalmente reconocen que la Biblia es la Palabra de Dios, y que por lo tanto su significado está determinado por Dios, y no por intérpretes. Pero los evangélicos no están inmunes a la influencia negativa del subjetivismo en la hermenéutica. Con frecuencia se preguntan, "¿Que significa este texto para nosotros?" sin pensar en el significado objetivo del pasaje. Y los predicadores y maestros de la Biblia frecuentemente analizan los pasajes de la Biblia con un interés contemporáneo, sin ninguna preocupación hacia el contexto histórico del texto.

Pero a pesar de errores como estos, el subjetivismo ha hecho valiosas contribuciones a la hermenéutica bíblica evangélica. Ha señalado que nuestra cultura y trasfondo personal, habilidades, capacidades, debilidades y limitaciones influyen significativamente nuestro entendimiento de las Escrituras. Y nos ha ayudado a ver qué así como el Espíritu Santo usó las perspectivas subjetivas de los autores humanos inspirados para escribir las Escrituras, él usa nuestra perspectiva subjetiva para ayudarnos a entender y aplicar el significado de las Escrituras en nuestros días.

La Biblia nos impulsa a una respuesta personal. La Biblia siempre está dándonos promesas para creer, advertencias a seguir, mandatos a obedecer. Siempre hay un elemento de respuesta personal a la Palabra de Dios que es necesaria. Dios mismo está hablándonos en su Palabra. Pero creo que es importante reconocer que ese no es el lugar donde comenzamos a interpretar la Biblia, como si la pregunta más importante fuera, "¿Cómo me hace sentir este pasaje?" o "¿Cuál es mi respuesta personal a este pasaje?" Debemos entender lo que la Biblia quiso decir en su contexto original antes de que podamos obtener el significado completo de lo que la Biblia tiene para nosotros en nuestra situación contemporánea. Es importante trabajar duro para entender el significado de la Biblia y no detenernos ahí porque queremos seguir hacia la respuesta personal. Pero ambas cosas son importantes en el proceso de interpretar la Biblia. [Dr. Philip Ryken]

Los enfoques subjetivos del significado pueden ser muy dañinos cuando no nos dejan ningún estándar para evaluar las diferentes interpretaciones de la Biblia. El simple hecho es que algunas interpretaciones de las Escrituras son mejores que otras. Pero los enfoques subjetivos para la interpretación bíblica pueden también abrir nuestros ojos a las formas en las que nuestros trasfondos, personalidades e incluso nuestras intuiciones y emociones a menudo afectan nuestras interpretaciones de las Escrituras. El reconocer estas influencias puede ayudarnos a manejarlas más efectivamente y así poder interpretar la Biblia de manera más responsable.

Ahora que hemos explorado los enfoques objetivos y subjetivos del significado, dirijamos nuestra atención al enfoque dialógico.

DIALÓGICO

En algún momento, hemos conocido personas quienes tienen fuertes opiniones acerca de algo, e insisten en que todos deberían estar completamente de acuerdo con ellos. Ahora, muchas veces sólo les seguimos la corriente para mantener la paz. Pero en otras ocasiones el tema en cuestión es tan importante que nos empeñamos en hablar más de ese tema. En una buena conversación como esta, ambas personas harán su mejor esfuerzo para expresarse claramente y para escuchar a la otra persona cuidadosamente. Y ojalá que a medida que la conversación continua, surja algo de consenso entre los dos. Bueno, en las recientes décadas, este tipo de conversaciones o diálogos se han convertido en un modelo para la interpretación de toda la literatura, incluyendo la Biblia.

La palabra "dialógico" se refiere a la idea de que la interpretación envuelve un tipo de diálogo o discusión entre el lector y el texto. La idea básica es que el texto tiene un significado objetivo, pero que este significado objetivo es descubierto mejor a través de una interacción subjetiva o un diálogo entre el lector y el texto.

Vemos un ejemplo de este tipo de diálogo en el Salmo 119:18, donde el salmista hace esta petición a Dios:

Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley. (Salmo 119:18)

En este salmo, el salmista estaba hablando acerca de la manera en la que él regularmente meditaba en las Escrituras. Y expresó un punto de vista fundamentalmente dialógico de la interpretación. Primero, creyó que el significado objetivo podía ser encontrado en la ley. Pero al mismo tiempo, se dio cuenta que necesitaba una experiencia subjetiva que le abriera los ojos para entender la ley correctamente.

El salmista no estaba pidiendo a Dios que eliminara sus influencias subjetivas, sino que mejorara su perspectiva subjetiva para incrementar su percepción. Y como el contexto más amplio de este verso nos muestra, el salmista continua regresando al texto de la ley para aumentar su entendimiento; él mantuvo un diálogo con las Escrituras que continuamente aumentaron la comprensión de su significado.

Nuestra exploración del enfoque dialógico del significado comenzará de la misma manera que nuestra consideración de los enfoques objetivos y subjetivos. En primer lugar observaremos el trasfondo filosófico y cultural del modelo dialógico. Y segundo, consideraremos su influencia en la hermenéutica bíblica. Pero luego iremos un paso más allá al ofrecer una comparación entre los enfoques objetivos y subjetivos por un lado, y a un entendimiento bíblico del enfoque dialógico por otro lado. Comencemos viendo el trasfondo del enfoque dialógico.

Trasfondo

En el campo de la hermenéutica filosófica, la naturaleza dialógica de la interpretación fue enfatizada por el filósofo alemán, teólogo y lingüista Friedrich Schleiermacher, quien vivió entre los años 1768 al 1834. Él ofreció un modelo muy conocido de interpretación llamado el "círculo hermenéutico," por medio del cual los intérpretes intentan entender los textos u otros objetos complejos. El círculo comienza cuando nos encontramos con un objeto e inicialmente lo procesamos en nuestras mentes. Regresamos una y otra vez a encontrar más acerca del objeto y procesar más comprensión. El círculo hermenéutico de Schleiermacher a menudo ha sido descrito por otros como un espiral hermenéutico, un movimiento circular entre los intérpretes y sus objetos de estudio que progresivamente se mueve hacia un mayor y mejor entendimiento.

También han surgido modelos dialógicos en la ciencia. Filósofos de la ciencia del siglo veinte como Thomas Kuhn, quien vivió entre los años 1922 al 1996, han argumentado que el conocimiento científico resulta de la interacción entre la realidad objetiva y los paradigmas de entendimiento que nos aporta la investigación científica. El concepto básico de un paradigma es que todas nuestras creencias están interrelacionadas.

Encajan en una estructura compleja, cada una refuerza e influye a las otras. Mientras una nueva creencia no desafíe nuestro paradigma, es fácil para nosotros adoptarla. Pero nos resistimos a nuevas creencias que amenazan la estructura de nuestro paradigma. Cuando la evidencia que contradice nuestros paradigmas es suficiente, nos puede obligar a cambiar — algunas veces de maneras tan revolucionarias que nos hacen replantearnos todo lo que pensamos que sabemos. Pero independientemente del grado de cambio, un tipo de diálogo siempre toma lugar entre nuestros paradigmas mentales y nuestra experiencia de la realidad objetiva, constantemente causándonos una reevaluación de cada una de nuestras creencias a la luz de las otras.

El modelo dialógico que más influyó a la hermenéutica en el siglo veinte fue el de Hans-Georg Gadamer, quien vivió entre los años de 1900 al 2002. Gadamer habló del significado en la ciencia, filosofía, teología, arte y literatura, en términos de la fusión de dos horizontes. Gadamer pensaba que, un horizonte era cada cosa que puede ser vista o entendida desde un punto de vista particular.

En el caso de la hermenéutica, un horizonte sería: "el del texto", su horizonte incluiría todas las perspectivas expresadas en el texto y las conclusiones legítimas que podrían derivarse de estas perspectivas. Otro horizonte podría ser: "el de los lectores", este horizonte incluiría todas las perspectivas, creencias, sentimientos, prejuicios, etc. Y estos horizontes se fundirían cuando los lectores comenzaran a incorporar aspectos del horizonte del texto en su propio horizonte. A medida que los lectores aprendieron del texto, o adoptaron sus puntos de vista, ellos ampliaron su horizonte incluyendo los elementos del horizonte del texto.

Ahora que hemos visto el trasfondo del modelo dialógico, dirijamos nuestra atención a su influencia en la hermenéutica bíblica.

Influencia

Para nuestros propósitos en este punto, nos enfocaremos en las maneras en que los evangélicos han utilizado el enfoque dialógico para mejorar su interpretación del significado de las Escrituras. Específicamente, como la lectura de la Biblia es diferente a tener un diálogo con un libro normal, porque a diferencia de otros libros, la Biblia tiene autoridad absoluta sobre nosotros. Por eso, hablaremos del enfoque evangélico para estos asuntos como autoridad dialógica.

Durante un día normal, la mayoría de nosotros tenemos conversaciones con diferentes tipos de personas. Y estas conversaciones toman diferentes direcciones, dependiendo de quién está involucrado. Cuando hablamos casualmente con nuestros amigos acerca de algo que todos conocemos, nos relacionamos unos con otros como iguales. La conversación va y viene, y todos tratamos de escuchar y todos tratamos de respetar cada uno de los otros puntos de vista. Pero cuando dialogamos acerca de asuntos importantes, como nuestra salud o la crianza de los hijos, y hacemos esto con alguien que tiene mucho mas conocimiento y mucha más experiencia que nosotros, somos sabios al acercarnos a la conversación de una manera diferente. Aunque sabemos que los expertos cometen errores, hacemos nuestro mejor esfuerzo para escucharlos con atención.

Pero ahora, imaginémonos que estamos teniendo una conversación con alguien que sabemos que nunca se equivoca, alguien que siempre tiene la razón, sin duda vendríamos a esta conversación con preguntas y opiniones, pero haremos todo lo posible para entender y aceptar todo lo que esa persona nos diga.

De muchas maneras, eso es lo que pasa con la interpretación bíblica, no podemos evitar venir a la Biblia con nuestras preguntas y opiniones, pero debido a que la Biblia es infalible, debido a que siempre tiene la razón, hacemos todo lo que podamos para entender y aceptar todo lo que nos dice.

Interpretar la Biblia es como tener un diálogo con la figura más autoritativa que podamos imaginar, Dios mismo. Es un diálogo porque implica un tipo de conversación de "dar y recibir" entre las Escrituras y sus lectores. Del lado del diálogo de los lectores, todos venimos a la Biblia con muchas preguntas, ideas preconcebidas, trasfondos culturales y experiencias personales. Y cada una de estas cosas influyen lo que entendemos de la Biblia. Por el lado del diálogo de las Escrituras, Dios continuamente nos habla a través de su Palabra, algunas veces confirmando lo que creemos y algunas veces corrigiendo lo que creemos.

Mi historia, mis experiencias del pasado — es lo que tengo cuando leo las Escrituras; yo naturalmente las interpreto, pienso en eso en esos términos. El punto es, que cuando vengo a las Escrituras, vengo consciente que hago eso. Obviamente eso es lo que me permite escuchar las Escrituras, mi historia. Pero vengo con la total intención de someterme a las Escrituras. Vengo humilde ante las Escrituras, trayendo mis propias experiencias. Sí, eso me capacita para entender el texto pero me estoy sometiendo de nuevo, preguntando, "¿Son mis respuestas correctas? ¿Las Escrituras afirman o corrigen lo que creo que significa?" Así que continuamente regreso y veo el texto, escucho el texto, espero ante el texto y entiendo el texto de las Escrituras. Lo miro en su contexto más amplio para ver donde mis respuestas necesitan ser remodeladas a fin de ajustarse al texto de las Escrituras, a lo que Dios está diciendo. Y por supuesto, entre más me ajusto a las Escrituras, mejor las entiendo. Entre mejor entiendo las Escrituras, más capacitado estoy para traer mis respuestas a las Escrituras y dejar que sean moldeadas por ellas. [Dr. Gary Cockerill]

Cuando nos sometemos a la autoridad de la Biblia, esperamos recibir sabiduría, instrucción y motivación de ella. Confiamos que el Espíritu puede, a su discreción, iluminarnos más y más al significado actual de las Escrituras, y nos capacita para aplicarla más fielmente a nuestras vidas. Así entre más leamos e interpretemos la Biblia con responsabilidad, más podemos esperar que nuestro entendimiento sea correcto — y nuestros dones pueden ser fortalecidos, nuestros pensamientos desafiados, nuestros trasfondos culturales evaluados y nuestras experiencias personales transformadas.

Es crucial someternos a la autoridad de las Escrituras, al hacerlo se refleja nuestra disposición a someternos a Dios. Como las palabras de Dios, cuando nos sometemos o no a la autoridad de las Escrituras, estamos diciendo algo acerca de nuestra disposición hacia Dios. Hay que tener cuidado de no venir a las Escrituras como juez, sino someternos a su autoridad, porque primero estamos sometidos a la autoridad de Dios. [Dr. Robert G. Lister]

Ahora que hemos considerado el trasfondo del modelo dialógico y de su influencia en la hermenéutica bíblica, observemos la comparación del enfoque dialógico del significado con los enfoques objetivos y subjetivos.

Comparación

Los enfoques objetivos y subjetivos del significado se oponen uno al otro en algunas formas fundamentales, pero ellos tienen algo en común muy importante. En los extremos, ambos modelos en última instancia hacen que la autoridad de los intérpretes sea igual o incluso superior que la autoridad de la Biblia misma. El objetivismo tiende a sobreestimar el grado de credibilidad de nuestros puntos de vista racionales y científicamente objetivos. El subjetivismo tiende a sobreestimar el grado de credibilidad que tienen nuestras intuiciones y opiniones personales. Pero en ambos casos el resultado es el mismo: Nos sentamos a juzgar las Escrituras. Así, a pesar de que estos enfoques ofrecen algunas ideas útiles, un modelo dialógico nos ayuda a lidiar de manera más adecuada con nuestra propia debilidad y con la divina autoridad de la Biblia.

En esta lección, nos preocupamos primordialmente por el enfoque de la autoridad dialógica evangélica del significado, más que del enfoque dialógico general. Así, nuestra comparación se enfocará primero en los modelos de la autoridad dialógica y objetiva, y en segundo lugar los modelos de la autoridad dialógica y subjetiva. Comencemos con los enfoques de la autoridad dialógica y objetiva.

Autoridad Dialógica y Objetiva

Como modelos objetivos, un modelo de autoridad dialógica reconoce que la verdad objetiva puede ser encontrada en el texto de las Escrituras. La Biblia es la Palabra y revelación de Dios para nosotros, y cada cosa que dice es objetivamente verdadera y significativa. Y los enfoques de interpretación pueden ayudarnos a entender esta revelación siempre y cuando los enfoques cumplan con las normas bíblicas. Como Pablo le dijo a Timoteo en 2 Timoteo 2:15:

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. (2 Timoteo 2:15)

Aquí, Pablo indicó que existe una manera correcta de usar la palabra de verdad. Y significativamente, él comparó esta manera correcta con las labores de un obrero. Su punto era que la lectura de la Biblia requiere un estudio cuidadoso y una metodología responsable. Estos enfoques no son suficientes por sí mismos. Pero siguen siendo una parte importante de la interpretación responsable.

Mientras que el enfoque de la autoridad dialógica comparte estas perspectivas sanas con el objetivismo hermenéutico, también evita algunos peligros serios asociados con los extremos objetivistas. Esto nos ayuda a evitar el peligro de pensar que cualquiera de nosotros puede ser totalmente objetivo cuando nos acercamos a las Escrituras. Y más que eso, un enfoque de autoridad dialógica nos ayuda a recordar que los juicios racionales y científicos deben siempre ser vistos en sumisión a la autoridad de las Escrituras.

Habiendo visto como el enfoque de la autoridad dialógica se compara con los modelos objetivos, vayamos a nuestra comparación entre los modelos de autoridad dialógica y subjetiva.

Autoridad Dialógica Subjetiva

Así como el modelo de autoridad dialógica se parece en cierto modo a los modelos objetivos, también tiene similitudes con los modelos subjetivos. Este reconoce que todos venimos a las Escrituras con perspectivas y creencias que influyen la manera en la que interpretamos los pasajes bíblicos. Además, esto concuerda con las Escrituras y con el subjetivismo de que la aportación subjetiva personal, que le damos a la interpretación es valiosa.

Las Escrituras repetidamente enfatizan ideas subjetivas similares, como en el Salmo 119 donde habla de meditar en la ley de Dios, buscando la verdad de Dios con todo el corazón, pidiendo a Dios que nos abra los ojos para ver su revelación en las Escrituras, acercándonos a la Biblia con una actitud de gozo y obediencia, amando la ley porque es un buen regalo de Dios, tomando juramento para obedecer las Escrituras, y muchos otros aspectos subjetivos, de nuestro diálogo con la autoritativa Palabra de Dios. Sólo como un ejemplo, escuchemos el Salmo 119:97:

¡Oh, cuánto amo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. (Salmo 119:97)

En este versículo, el Salmista indicó que su amor personal por la ley de Dios impactó su estudio y entendimiento de las Escrituras. Y escribió acerca de meditar en las Escrituras — una práctica subjetiva que no es parte de una metodología rigurosa — indicando que él personalmente reflexionó en las palabras de la Biblia e incluso esperó que el Espíritu Santo lo iluminara.

Pero aún y cuando el enfoque de autoridad dialógica comparte similitudes como estas con los modelos subjetivos, también difiere de ellos en maneras importantes. Por ejemplo, a diferencia de algunos subjetivistas, el modelo de autoridad dialógica advierte que si no sometemos nuestra subjetividad a la autoridad de las Escrituras, nuestras interpretaciones de la Biblia pueden ser seriamente obstaculizadas.

Y esto está confirmado por las Escrituras mismas, en lugares como 2 Pedro 3:16, donde Pedro habla acerca de los escritos de Pablo de esta manera:

Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. (2 Pedro 3:16)

Pedro admitió que algunas cosas en las cartas de Pablo eran "difíciles de entender." Pero él también dijo que algunos lectores fallan en su trabajo con estas cosas difíciles por su ignorancia e inestabilidad espiritual. Y como resultado de estas fallas subjetivas, leen sin sumisión y distorsionan o tergiversan el significado de los escritos de Pablo.

Cómo la autoridad dialógica indica, la investigación de la Biblia es un proceso que dura toda la vida en el cual las Escrituras nos cambian y causan el crecimiento y maduración de nuestra fe cristiana. A medida que maduramos — asumiendo que usamos enfoques de interpretación bíblica de maneras responsables — el modelo de autoridad dialógica mejorará cada vez más nuestro entendimiento del significado objetivo de la Biblia. Esto, a su vez, causa un crecimiento subjetivo más personal, y el proceso continúa. De este modo, nuestro diálogo con la Biblia puede ser pensado como un espiral que repetidamente gira entre el texto autorizado y el lector. El objetivo de nuestra participación en este espiral es moverse más y más cerca al significado de los textos bíblicos. Si todo va bien, entre más vueltas da el espiral, se hace más estrecho, acercándose más al verdadero significado de las Escrituras. ¿Y qué hace que este diálogo sea exitoso? Como hemos señalado, esto ciertamente requiere mucho trabajo por parte de nosotros. Pero nuestros esfuerzos son inútiles al menos que el Espíritu Santo de Dios nos mueva hacia un mayor entendimiento y aplicación de las Escrituras. Debido a la obra del Espíritu, podemos tener la esperanza que cuando nos sometemos a él y a su Palabra con sinceridad, nuestra habilidad para interpretar la Biblia aumentará.

Nos acercamos a la Biblia con nuestra propia cosmovisión y nuestra propia hipótesis — de como entenderla — pero si continuamos interactuando con el texto en oración, entonces el texto nos dirigirá a una espiral para venir más cerca y entender más profundamente el significado real del texto. Así que la historia es o el punto es que, a mayor interacción en oración con el texto mismo, más influirá el texto en nuestro punto de vista y entendimiento, y nos acercará más a entender el significado real del Dios vivo en ese texto. [Dr. P. J. Buys]

CONCLUSIÓN

En esta lección, hemos inspeccionado una variedad de enfoques del significado que los intérpretes han tomado a través de los siglos. Hemos visto enfoques objetivos que tienden a localizar el significado solamente dentro de las Escrituras mismas, enfoques subjetivos que tienden a localizar el significado de las Escrituras en los puntos de vista de sus lectores, y enfoques dialógicos — específicamente el enfoque de autoridad dialógica, que dice que los lectores tienen acceso al significado a través de su interacción con los textos bíblicos autorizados.

En un momento u otro, todos hemos conocido personas que van a los extremos del objetivismo y el subjetivismo. Ninguno de estos enfoques es adecuado para entender y aplicar las Escrituras. Siempre debemos tener en mente que nuestros imperfectos puntos de vista subjetivos, influyen constantemente en lo que nuestro entendimiento de la Biblia significa. Pero al mismo tiempo, siempre debemos esforzarnos de buena fe para escuchar y para someternos al significado de la Biblia. A medida que el Espíritu Santo bendice nuestros intentos de interactuar con las Escrituras en este tipo de autoridad dialógica, seremos capaces de movernos hacia una mejor y más responsable interpretación de la Biblia.